La vida es un viaje, y todo conductor sabe que estar en el camino equivocado—sin importar qué tan rápido vaya—no lo llevará a su destino. Aquí está la hoja de ruta bíblica para ayudarle a encontrar el camino a casa.
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” (Romanos 3:23)
Cada uno de nosotros se ha desviado del camino. En la Biblia, esto se llama pecado.
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 6:23)
En este camino, hay un peaje que no podemos pagar por nuestra cuenta. La consecuencia de ir por nuestro propio camino es la separación de Dios.
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8)
Incluso mientras estábamos en el camino equivocado, Dios construyó un puente para nosotros. Él envió a Su Hijo para pagar nuestro peaje.
Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:9)
Para llegar al destino correcto, tiene que cambiar su dirección (arrepentirse) y confiar en Aquel que guía el camino. Es tan sencillo como pedir direcciones.
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1)
La salvación no es el final del viaje—es el comienzo de una nueva vida "en movimiento" para Él.